Las hojas crecen a marchas forzadas y en sitios insospechados, como alrededor del agujero del tronco del olmo

Todos los arboles están en su máximo de hojas, casi cubren la plaza completamente.

Hasta el señor ficus parece tener brotes nuevos de un verde brillante.

Pero desde ciertos ángulos, aún se puede ver la fuente, aunque hay que subirse a lo mas alto.

Eso si, aunque la mayor parte de los días hace sol y buen tiempo, a veces llueve y vuelve a parecer invierno. Eso es lo que tiene la primavera.

Ya le han quitado las vallas al edificio de Correos, la restauración no será a gusto de todos, pero le da a la plaza un aspecto mucho mas elegante.

Pero lo que mas me ha gustado del mes ha sido la visita de dos personajes ilustres y entrañables al mismo tiempo, que vinieron a Alicante a un acto muy especial y no quisieron irse sin pisar la plaza. La pena es que el Bar Correos estaba cerrado y no pudieron conocer a Lola. Ya tienen un motivo para volver, y saben que son bienvenidos.

Para compensar, el gran Capitán demostró que, si bien el tamaño importa, todo es cuestión de escala.

No dejó de prestar tributo a la dama de la fuente de la mejor manera que se le ocurrió: imitando al fauno, aunque él no es tan malo.

Gracias por comentar