El mes pasado prácticamente no había hojas amarillas.
Ahora ya se ven algunas.
Y ha llovido bastante, no tanto como el año pasado, lo que las hace caer aunque no estén todas realmente amarillas.
Esto da bastante trabajo a los jardineros, que todos los días llenan al menos un contenedor de hojas, que no está nada mal.
Esto a algunos les gusta bastante y no pueden ocultar su alegría.
Eso si, por mucho que llueva, que ha sido mucho algunos días, hay partes del tronco del ficus mayor que no se mojan nunca. Y me fijo ¿eh?
Pero a veces para de llover y hay artistas que sacan a pasear sus cuadros.
Otro motivo para estar cerca de la plaza.
Y felices fiestas por adelantado, que no sé si podré felicitar en su momento…
Ya estamos en medio del otoño, pero las hojas se resisten a cambiar y todo permanece tan verde como antes.
Recordaréis que hace exactamente un año os contaba que estaban haciendo un arreglo importante de jardinería en toda la plaza y que habían plantado dos jóvenes olmos entre los más viejos. Uno de ellos sigue en pie con muy buen aspecto, como podéis ver:
El otro ha corrido peor suerte, quizá por su posición, con menos exposición al sol al estar justo al norte del mas grande.
He llegado en el momento en el que lo estaban arrancando:
A pesar del aspecto de ligereza, ha hecho falta usar la grúa para cargarlo en el camión que se lo ha llevado:
Dese luego, el camión no tendrá problemas de sobrecarga. Aguantaría un peso de mas de 5.000 Kg. Tampoco habrá problemas de falta de espacio, el pobre olmo va a ir bien ancho.
En el mismo camión venía el sustituto, al que han plantado en la misma operación. Podemos verlo junto al compañero de mas experiencia:
Hay que dejarlo bien vertical, que luego se nota cualquier fallo.
Una poco de agua y a esperar para ver si hay suerte y aguanta como su nuevo compañero.
Hasta el mes que viene. Este es el aspecto actual de los arboles, verdes y frondosos, como decía al principio.
Aunque a la señora de la fuente le da igual: ella va a lo suyo, dándole la espalda a las estaciones del año.
Como siempre, las letras en rojo (estas no) son enlaces que tienen que ver con lo que pone: si pinchas, se abrirá en otra ventana.
Ya se ha acabado junio, tan variable él.
Ahora las buganvilias están muy floridas, lo que le da a la plaza un aspecto mas colorido.

Pero no hace mucho, las tormentas han hecho de las suyas, no solo con lluvia, sino con temperaturas muy poco apropiadas a esta época del año.

De todas formas el contraste del cielo negro con el ficus iluminado por el sol mañanero queda muy estético.

Pero ha llovido mucho

Y en Alicante cuando llueve mucho, llueve mucho.

Pero ya he dicho al principio que las flores dan su nota y así se va a mantener durante unos meses mas.

Y la fuente está muy favorecida por ese contraste de color.

Porque ese verde y ese rosa le sientan muy bien a cualquiera.
La plaza de Calvo Sotelo, por la que paso de camino a mi trabajo, tiene una gran variedad de arboles, que no suelen estar muy repetidos.
Uno de los que mas me llaman la atención es una palmera altísima, de las más altas de Alicante.
El otro día estaban retocándole la copa para retirar las ramas secas y dejarla más minimalista, que es lo que me gusta a mi de las palmeras: su minimalismo que se convierte en fractal a poco que te acerques.

Para este trabajo emplean las omnipresentes plataformas elevadoras que le dan mucha mas seguridad a la cosa.

La verdad es que da un poco de vértigo ver trabajar a esa distancia del suelo.

Antiguamente el podador se subía de otra manera, mucho más artesanal, pero desde luego, ahora es mas seguro.

Como contrapunto, la fachada (muy original) de un comercio que está en la calle Pintor Agrasot, paralela a la parte norte de la plaza Calvo Sotelo

Es una tienda de moda llamada “Manía”

Y me gusta mucho la forma en la que han puesto el nombre: sencillo y efectivo.

Como era domingo, estaba cerrada, pero se trata de ver la fachada, no los escaparates.
Gracias por comentar