Hace unos días, volviendo a casa desde el trabajo, me encontré una escena no muy usual.
En el cruce de Eusebio Sempere con Oscar Esplá, uno de los semáforos para peatones estaba bastante perjudicado por un golpe.
Posiblemente lo causó un accidente, pero el autor se dio a la fuga.
Y el único testigo, tras el obligado interrogatorio, no pudo describir los hechos ni proporcionar ninguna pista sobre el o los culpables.

Seguramente estamos ante otro crimen que quedará inpune.
Y los hombres rojos que huyeron cobardemente, serán sustituídos por otros y el semáforo seguirá siendo de los que mas duran en rojo para los peatones.
Cada vez cuesta mas encontrar cosas interesantes cuando voy de camino a mi trabajo.
Y me gustaría encontrar mas casos como el de hoy, aunque han salido un par de temas similares.
Uno fue por las calles de Benalúa.
El otro si que fue de camino a mi trabajo y de tema muy parecido.
La cosa va de vehículos, como ya sabras si has visitado los enlaces anteriores (como siempre, en rojo…).
Esta vez sobre un camión de reparto de Muebles Max’ Descuento, muy conocida por los papelitos que amablemente nos dejan en los buzones.
En su web, mas que aceptable para lo que es normal en el sector. ya lo anuncian: Transporte y montaje gratuitos.
Y en efecto, aqui tenemos a sus briosos montadores profesionales acreditados, con su aguerrido aspecto: Estos te montan los muebles y lo que se tercie.

Que bien ¿verdad? No me extraña el éxito de esta cadena entre la mayoría de ellas y no pocos de ellos.
Aunque a veces te puedes llevar una desilusión si te toca el montador en prácticas: no está mal, pero no es lo mismo…

Pero los muebles eso si: excelentes.
Hace muchos años estas prácticas estaban casi generalizadas, pero en pleno siglo XXI, con todos los avances en materia de limpieza pública, saneamiento en los edificios y posibles sanciones a las que se arriesga uno, me extraña que se sigan haciendo (cada vez menos, eso si) cosas como la que ilustra este artículo.

La verdad es que queda muy estético en foto, me recuerda a los fantasmas clásicos, tipo Casper.
Pero pienso que tirar a la calle el agua sucia de fregar el suelo no es propio de profesionales de la limpieza ni de gente limpia en general.

Y, dicho sea de paso, dice mucho sobre el local del que presuntamente procede el agua, aunque es muy visitado por su clientela, tanto asidua como esporádica. Es lo que tiene estar tan cerca del Corte Inglés.

Hoy me he encontrado con una agradable sorpresa cuando iba de camino a mi trabajo.
Me he encontrado con un camión de reparto de La Casera, la mejor gaseosa de todos los tiempos, en la calle Arquitecto Morell, justo delante de Caimán Surf, la tienda especializada en material para surferos, skaters y esquiadores, que desgraciadamente, está de liquidación por cierre.

Como podéis ver, hay una campaña que utiliza imágenes de la mítica serie de historietas de tebeo (me resisto a llamar “comic” a esto) “13, Rue del Percebe”, del también mítico autor Francisco Ibáñez.

Ojalá cunda el ejemplo. Me encantaría que este tipo de campañas con autores españoles fuera a mas. A mi me ha alegrado el camino.
No hace falta que recuerde que las palabras en rojo son enlaces a otras webs con información complementaria, a veces mejor que lo que hay aquí. No dejéis de pinchar en cada uno de ellos, que se aprenden cosas y el saber digital no ocupa lugar.
Los tebeos si, pero eso no importa ¿verdad?
Antes estaba la Agencia Valenciana de Alquiler, luego estuvo en alquiler mucho tiempo (¿?) y ahora han puesto una escuela de danza llamada Dance Project.
Esto es dinamismo y lo demás son cuentos.
Ademas, hay que reconocer que los colores elegidos y la decoración exterior son muy alegres y adecuados.
Dentro no he estado, como es natural, dadas mis aptitudes innatas para cualquier tipo de movimiento voluntario acompasado, aunque no descarto acercarme algún día para cumplimentar la invitación recibida en el comentario tan amable que me han puesto.

Pero lo que me ha sorprendido cuando iba de camino a mi trabajo es lo que han escrito en el suelo, justo en la entrada:

“Despeg@ los pies del suƎlo“, muy adecuado a la actividad que se desarrolla en el interior, que a veces implica dar saltos siguiendo el ritmo de la música, pero mas indicado aun para evitar tropezar en el escalón, que tiene la altura típica para darse un buen trompazo.
Es un ejercicio de la responsabilidad que honra a los dirigentes de este lugar de ocio y aprendizaje del bello arte de la danza: un tropezón nunca queda estético, por muy buen bailarín que uno sea.
Gracias por comentar